En el caso de la violencia contra la mujer, son comunes las siguientes situaciones:
- El esposo se enoja porque la mujer no ha preparado comida.
- La mujer quema la cena y el marido se pone violento.
- La mujer no accede a hacer algo que la compromete integralmente y el esposo no lo tolera.
- La mujer se encuentra vestida con ropa corta o "provocativa", poco o muy maquillada, y el marido reacciona agresivo.
- La mujer tiene amigos hombres, y sale de la casa por actividades de ocio y el esposo es posesivo.
Y muchas otras situaciones que comprometen la integridad de la mujer en la casa. Éstas, suelen estar seguidas de etapas de disculpa, arrepentimiento y promesas, a las que la mujer (en su condición de sumisión) acata y cree para luego repetir el ciclo incansablemente. En casos donde la situación es llevada al extremo, la agresividad puede culminar con el asesinato de la mujer, conocido como femicidio.